Qué diferente habría sido la vida de Unamuno…

Los alumnos de 2º BACH del colegio San Ignacio de Loyola de Torrelodones tienen que hacer una tarea que consiste en proponer un final alternativo a la obra de Unamuno ‘San Manuel Bueno, mártir’. El protagonista es un sacerdote que no tiene fe, sufre por ello pero decide ocultárselo a su pueblo para no robarle el consuelo. A continuación, el testimonio de una alumna después de haber realizado el trabajo.

Con este mensaje no pretendo hacer nada más que agradecer al Departamento de Lengua el trabajo sobre el final alternativo. Cuando he puesto el punto final, me he echado a llorar.Escribir como Unamuno me ha hecho pensar por un momento lo muchísimo que me habría gustado que este pobre hombre viera más allá del pesimismo y la tragedia. Darle nuestro final a esta obra supone poner por escrito aquello que esperamos no solo de la lectura, sino de la vida misma. Me he dado cuenta de que la verdadera razón por la que me enfadaba leyendo San Manuel Bueno, mártir era porque buscaba, desesperada, que Unamuno afirmara que sí existe la eternidad y que don Manuel, el cura, pudiera terminar su vida en paz y no sufriendo ante la incertidumbre. No hay cosa peor que el hecho de que venga alguien, sea quien sea: un intelectual del siglo XX o el panadero de la esquina, y te niegue tu deseo de ser para siempre, y que encima se atreva a decir que estamos condenados ya que únicamente nacemos para perecer. A mí no me da la gana aceptarlo. Yo estoy hecha para ser eterna, y esto me ha hecho experimentar una profunda ternura por Unamuno. No puedo evitar pensar en mí, cuando perdí la fe, lo difícil que me era confiar en lo que el corazón me exigía y lo poco preferida que me sentía, cuando Él ya me había señalado. Qué diferente habría sido la vida de Unamuno de haber estado en el colegio San Ignacio de Loyola. Qué maravillosa es la literatura. Qué instrumento más humano. Muchísimas gracias.

Mireia W.