Hay promociones que se recuerdan por sus calificaciones, por sus fiestas, por sus anécdotas… La promoción 2008 entre muchas cosas se caracteriza por su calidad humana y por la raza que os ha sostenido cuando el suelo parecía tambalearse.
Sabemos que este curso que finaliza no ha sido fácil y nos deja algunas grietas en el corazón.
Sin embargo y a pesar de las circunstancias, siempre hemos visto encendida en vosotros la llama de San Ignacio.
Para toda la comunidad educativa veros con vuestras bandas de graduación no es solo un motivo de alegría, es un absoluto orgullo y una lección de vida.
Sois los hombres y mujeres que iluminarán el mundo y agradecemos a Dios haber podido caminar a vuestro lado. No olvidéis que San Ignacio siempre será vuestra casa.