El centro diocesano de Torrelodones expone ante la comunidad universitaria de la Universidad Francisco de Vitoria un modelo pedagógico que combina los grandes clásicos de la literatura, las tutorías verticales y experiencias al aire libre para acompañar el desarrollo humano en Primaria.
La jornada contó con la intervención del director del centro, Antonio Serrada, y de la coordinadora del proyecto en la etapa de Primaria, Rebeca Zapatero. Ambos explicaron cómo este modelo responde a la necesidad de ir más allá del mero cumplimiento de normas para transformar el corazón de los alumnos a través de la literatura narrativa y la vivencia virtuosa.
El origen: superar la norma para tocar el corazón
El proyecto nació hace unos cinco años tras detectar en el paso de Educación Infantil a primer curso de Primaria dificultades generalizadas de convivencia, falta de respeto entre iguales y una baja tolerancia al esfuerzo.
Según explicó Antonio Serrada, el centro comprobó que aplicar reglamentos no bastaba para generar un cambio profundo en los niños. Inspirados por la antropología de autores como Romano Guardini y por trabajos sobre narratividad compartidos en el ámbito del Máster de Virtudes de la UFV, el equipo directivo y docente diseñó un itinerario que acompaña a los alumnos a conocer, desear y elegir el bien.
Relatos clásicos y la voz del docente
La propuesta se articula en torno a grandes obras clásicas de la literatura infantil y juvenil, como Narnia, Momo o La historia interminable.
En lugar de recurrir a contenidos digitales o lecturas superficiales, el colegio adapta estos textos preservando su riqueza literaria y situando la voz y la pasión del maestro en el centro del proceso.
Rebeca Zapatero destacó que la lectura compartida genera un vínculo personal y afectivo fundamental para que el niño descubra quién es y aprenda a identificar virtudes como la fortaleza, la templanza o el compañerismo.
Entre los ejemplos expuestos, la coordinadora recordó la reacción de un alumno de seis años que, escuchando un pasaje de Momo, reconoció emocionado la presencia de los «hombres grises» en la vida real.
Tutorías verticales, caminatas y «juegos virtuosos»
El proyecto «Cuéntame un cuento» no se limita al aula tradicional, sino que se vivencia a través de tres pilares de organización y actividad.
Tutorías Verticales: Agrupaciones reducidas de unos 15 alumnos que integran a niños desde 1º hasta 6º de Primaria acompañados por un mismo docente durante toda su etapa escolar, favoreciendo la pertenencia, el cuidado mutuo y la transmisión de experiencias entre edades
Caminatas por el monte: Salidas a la naturaleza donde las cuestas y las dificultades físicas se transforman en oportunidades para ejercitar la paciencia, el esfuerzo y la templanza.
Juegos cooperativos en el patio: Dinámicas estructuradas donde los estudiantes participan no para ganar o entretenerse, sino para aprender a jugar y actuar de manera virtuosa sin trampas ni individualismos.
Durante la presentación, los ponentes invitaron a los asistentes a «abandonar el modo espectador» para ser protagonistas activos de su propia historia, concluyendo que el verdadero crecimiento personal requiere esfuerzo y acompañamiento continuo.
