Las personas mayores son extraordinarias
Al inicio del curso se nos planteó un proyecto, algo muy bonito. Nos dieron la oportunidad de dejar nuestra huella en el colegio a través de diferentes diseños que podíamos plasmar en las columnas del patio.
Tras valorar un gran abanico de temáticas, nos decantamos por El Principito, un libro comúnmente destinado para niños, pero que al leerlo nos dimos cuenta de que es mucho más y encontramos muchas similitudes entre este personaje y nosotros.
Desde que llegamos al colegio se nos planteó un concepto educativo distinto y novedoso, basado en el acompañamiento y en la relación. Por ello, el Principito es un gran símbolo de esto. Este intrépido personaje emprende una búsqueda hacia el futuro. Eso evocó en nosotros una empatía incondicional ya que nos veíamos reflejados en él y compartíamos el deseo de esperanza y progreso personal.












